¿Qué es un concept store?

Definir el concepto de tienda no siempre es fácil, sobre todo porque su nombre es bastante complicado. En pocas palabras, se trata de un nuevo templo del consumo que empieza a ocupar más espacio en la sociedad moderna. Ofrecer una experiencia de venta nueva y muy atractiva es una de las estrategias adoptadas por muchas empresas. Por cierto, ¿cuál es su secreto? ¿Cómo es que este concepto es cada vez más popular en estos días?

Primera clave del concepto: una cuidadosa selección

Siempre hay que tener cuidado al definir un concepto de tienda. De hecho, hay muchas tiendas que van en la dirección equivocada y juegan con el lado « cool » del término, pero en cambio venden un montón de productos que no son dignos del concepto. De hecho, el concepto se define sobre todo por su cuidadosa selección de piezas y diseñadores, incluyendo el reflejo de elecciones bien pensadas por los profesionales del sector. Hay que entender entonces que este concepto reúne lo mejor de la creación contemporánea, resaltando su lado lujoso, todo ello disponible en un único espacio. Nos referimos aquí al ultra-diseño. Además, hay que tener en cuenta que el concepto tiene como objetivo principal transformar el trabajo del comprador en un verdadero cazador de talentos. Además, este concepto también pretende impulsar a un diseñador desconocido a la vanguardia de la moda internacional. En otras palabras, los concept stores destacan el lado lujoso y cool de los productos comercializados en cada punto de venta.

El concepto srore: más que una tienda, un verdadero lugar para vivir

Además de una selección de diseñadores y productos especializados, este concepto federa principalmente a su clientela objetivo a través de varias actividades paralelas a la venta. De esta manera, se transforma el espacio en un verdadero lugar para vivir. Por eso, la mayoría de las marcas que adoptan este concepto tienen su propia cafetería o restaurante. El objetivo es prolongar al máximo el tiempo de permanencia en la tienda y, al mismo tiempo, permitir que los compradores se sientan cómodos, que se sientan bien tanto en su cabeza como en su piel. Es el caso de varias marcas de lujo, como el famoso Colette Water Bar, el restaurante Veggie de The Broken Arm o la saludable cantina Rose Bakery del famoso Dover Street Market de Londres. Además de la restauración, las tiendas también disponen de todo tipo de locales para eventos, como locales para firmas de libros, locales para miniconciertos, locales para vernissages, etc. Es decir, otra forma de presentar a los clientes nuevos diseñadores o artistas o de introducir el concepto.

Una nueva forma de consumir

Por último, el concepto de tienda es el perfecto reflejo de los cambiantes hábitos de consumo de la época. En un mundo acelerado en el que la gente tiende a vivir a 100 por hora, esto es exactamente lo que más necesitan los compradores. Gracias a este concepto, los compradores pueden tener todo lo que desean, en cualquier momento y de forma inmediata. En general, los artículos en venta proceden de todo el mundo. Así, al visitar la tienda, el comprador tiene todas las posibilidades de salir con ropa belga, cremas japonesas, una revista escandinava, etc. Por supuesto, esto hace que el trabajo del vendedor sea aún más complejo, ya que tendrá que guiar a los clientes a través de todos los nuevos descubrimientos. Sin embargo, este es el precio que hay que pagar por adoptar una estrategia tan innovadora. Por ello, el vendedor debe permanecer siempre atento a los compradores para que éstos vuelvan a disfrutar de la compra.